Archivo del Autor: admin

Curso de fotografía con Macro.

Hace unos meses, os anunciábamos el inicio de una serie de cursos sobre fotografía de naturaleza, a cargo del reputado fotógrafo Yuri Portolés (Yuribass), que iremos ofertando en el Aula Apícola Sierra de Hoyo. Este segundo curso es sobre Macrofotografía, ideal para aprender a fotografiar y plasmar con detalle la belleza de las cosas “pequeñas” que nos rodean, o para mostrarlas con fines de investigación biológica.

Curso de fotografía

Podéis conocer mejor a Yuribass a través de su página web © Yuribass , en la que entre otras muchas cosas podéis ver su galería de imágenes, donde expone una muestra de sus espectaculares trabajos, como el que aquí reproducimos.

Curso de fotografía con Macro

No dudéis en consultarnos cualquier duda que tengáis sobre el curso, sea sobre organización, temario, o cualquier otra cuestión.
Si sois aficionados a la fotografía de naturaleza o queréis introduciros en este mundillo, ¡ no desaprovechéis la ocasión de aprender con este excelente profesional !.

Sobre la vista de las abejas

Una de las preguntas que solemos hacer a nuestros visitantes, a modo de juego, es sobre la vista de las abejas y, más concretamente, sobre cuántos ojos tienen. La respuesta tiene trampa, pues podría haber varias respuestas válidas. Posiblemente la más correcta sería decir que tienen 5, aunque como ahora veremos tampoco sería descabellado decir que tienen miles.

No obstante la respuesta sencilla, es decir que tienen 5 ojos: 3 pequeños ojos simples en la frente y 2 grandes ojos compuestos a ambos lados de la cabeza.

Ojos simples

Los ojos simples u ocelos, son unos órganos muy elementales, con los cuales no pueden formar imágenes, y que únicamente les sirven para detectar la intensidad, la longitud de onda y la duración de la acción de la luz. Los usan fundamentalmente en el interior de la colmena, para visión a corta distancia y en condiciones de oscuridad.

Ojos compuestos

Cada uno está formado por un número variable de pequeños “ojitos”, estructuras hexagonales llamadas omatidios. Cada uno de estos omatidios tiene una pequeña lente, y su retina está dividida en partes que corresponden a cada una de esas lentes. De este modo la abeja percibe con ese ojo compuesto tantos puntos de luz como divisiones tiene, y así recibe una reproducción en mosaico del objeto delante de él.

vista de las abejas

Ojo compuesto de abeja obrera al microscopio

Agudeza visual, según las necesidades

Sin embargo, la vista de las abejas no es la misma en todas las castas, pues no todas requieren de la misma agudeza visual.

La reina, por ejemplo, sólo necesita una buena visión una vez en su vida y la empleará para volver a la colmena después del vuelo nupcial; el resto de su vida, permanecerá a oscuras en el interior de la colmena. Sus ojos compuestos tienen solo unos 4.290 omatidios, y es la que peor ve.

Las obreras, que necesitan orientarse adecuadamente en sus vuelos de recolección, tienen unos 6.300 y ven un poco mejor.

Por su parte, el zángano requiere una buena agudeza visual para poder localizar a las hembras vírgenes en el vuelo de reproducción, por lo que sus ojos compuestos son los que mayor número de omatidios poseen, unos 13.090.

En cuanto a los colores, las abejas perciben los colores que distingue el ojo humano más el ultravioleta y con la excepción del rojo, aunque sobre este tema hablaremos en otra ocasión.

Adhesión a la Red de Museos Apícolas

Esta semana, nos hemos adherido a la Red de Museos Apícolas, iniciativa surgida durante el pasado año con la finalidad de compartir experiencias y generar sinergias entre los centros de divulgación apícola existentes en España.Red de Museos Apícolas

Presentación de esta Red de Museos Apícolas:

«Durante los últimos tiempos, han sido numerosas las iniciativas creadas con el fin de divulgar, por una parte, las virtudes y propiedades de los productos apícolas, y por otra,  la importancia que para la humanidad, tienen las abejas, y su supervivencia.

Desde hace años, en todos los foros y acontecimientos apícolas que se celebran en nuestro país, en los que participan museos y centros de divulgación de las abejas y sus productos, se evidencia la necesidad de establecer foros de debate en los que poder compartir experiencias por los centros de divulgación apícola, y de crear sinergias que redunden, por una parte en el mejor conocimiento de las abejas y su importancia y por otra en una mayor resonancia en los medios de comunicación y en la sociedad».

Dentro de las distintas actividades que organiza la Red de Museos Apícolas para la promoción y divulgación de la importancia de la abeja y su función polinizadora, está el concurso de dibujo escolar «Día de la Abeja», para alumnos de infantil y primaria de los centros escolares donde se ubica cada uno de los museos asociados.

Descargar el pdf promocional

Actividades en la naturaleza. Madera muerta.

Actividades en la naturaleza: la Senda Temática

La Senda Temática del Aula Apícola Sierra de Hoyo, ofrece gran cantidad de recursos para el desarrollo de actividades en la naturaleza. Por ello, poco a poco, vamos ampliando sus contenidos didácticos. El objetivo es que nuestros visitantes, además de a las abejas, conozcan lo mejor posible el entorno en el que se mueven.

Una parte muy importante en cualquier ecosistema, es la madera muerta. Por ello hemos decidido dedicar a ella una nueva estación en la senda temática.

Biodiversidad en los bosques: vida en la madera muerta

Porque cuando un árbol muere, la vida no termina en él. Insectos, plantas, hongos,… lo colonizan de forma progresiva para alimentarse o refugiarse. De este modo, se crea un hábitat repleto de vida, clave para mantener la biodiversidad en los bosque. Y en ocasiones, incluso imprescindible para la supervivencia de determinadas especies.

La invasión del árbol por multitud de organismos facilita su descomposición. Hongos y bacterias, hormigas carpinteras, termitas y larvas de  otros insectos, aportan nutrientes y crean un laberinto de túneles que puede ser usado por otros seres. Poco a poco el árbol irá debilitándose hasta caer, rompiéndose en trozos que se irán descomponiendo y fragmentando. Las raíces invadirán la madera hasta alcanzar la médula. Y el tronco irá siendo ocupado por gran variedad de animales que se alimentan de las plantas y cuyos cadáveres, a su vez, servirán para incubar esporas de hongos, sustrato de otras especies invasoras. Todo está relacionado.

actividades en la naturaleza

Al final del ciclo, que durará décadas, el árbol habrá sido hogar de multitud de organismos y base  de una larga cadena alimenticia.

Y por supuesto, uno de los animales que suelen utilizar los huecos existentes en algunos árboles viejos, decrépitos o muertos son nuestras abejas, apis mellifera, para construir sus nidos en el interior.

Biodiversidad de Hoyo de Manzanares: Hemípteros

Nueva lámina del Observatorio de la Biodiversidad de Hoyo de Manzanares, en este caso dedicada a los insectos Hemípteros.

Biodiversidad de Hoyo de Manzanares

Los hemípteros son un gran orden de insectos neópteros, que son aquellos insectos alados que pueden abatir sus alas sobre el abdomen. El nombre de este tipo de insectos alude al hecho de que en una parte de ellos sus alas anteriores o hemiélitros están divididas en una mitad dura y otra mitad membranosa. Son un orden de insectos con unas 80.000 especies distribuidos por todo el mundo, de morfologías muy variadas, en el cual se ubican chinches, pulgones o cigarras entre otros.

Aunque poseen hábitos de vida muy distintos, como algunos que son sedentarios inmóviles o subacuáticos, todos poseen un aparato bucal chupador formando una estructura en forma de pico adaptado para perforar y succionar líquidos, que es de lo que estos insectos se alimentan, ya sea savia de plantas o fluidos de animales que cazan o parasitan.

Son organismos que no sufren metamorfosis, siendo los juveniles muy parecidos morfológicamente a los adultos. Los hemípteros ya estaban formados en el Carbonífero, y en el Jurásico se formaron la mayoría de las familias actuales.

Puedes descargarte la lámina con alta calidad aquí.

memorias del apicultor novato 16

Peripecias de un apicultor novato. El final de un sueño.

Peripecias de un apicultor novato: “El final de un sueño”.

La producción siguió marchando para Sarria, pues mi clienta continuó siéndome fiel y yo su abastecedor responsable.

Sin embargo, cada vez me resultaba más osado cruzar aquel paso a nivel. Me parecía que, cada vez que lo hacía, apostaba a cara o cruz mi vida. No podía quitarme de la cabeza la imagen de aquel camionero que, muchos años antes, se lo había llevado por delante el tren haciéndolo papilla. Así que tomé una de las decisiones de mi vida. Después de quince años en aquel nuevo emplazamiento, decidí deshacerme de mis pupilas. Dije adiós a tiempos de enjambres, trasiegos, colmenas rascacielos, pillajes, fabulosas cosechas, viajes por las riberas del Lor… Os aseguro que necesité valor.

memorias del apicultor novato 16

El camino hacia el paso a nivel sin barreras, en la carretera de Quereño a Sobredo.

Lo hice vendiendo a precio alzado todo el colmenar y los utensilios propios del oficio a dos hermanos jóvenes y entusiastas de un pueblo vecino. No quise saber más ni de ellos ni del paradero de mis colmenas. Les perdí la pista y no sé en qué han podido terminar, o si realmente terminaron en algo. “Si quieres que algo se convierta en un sueño, olvídalo”. Recuerdo que, cuando vinieron con su camioneta y fuimos cargando las colmenas una tras otra, no pude evitar emocionarme. Fue como si llevaran a miembros de mi familia a un territorio desconocido, en el que no sabía lo que les esperaba. Aún más, fue como si me despojaran de algo muy querido y entrañable por mi incapacidad para conservarlo. Cuando la camioneta abandonó, casi de noche, el colmenar y me correspondió contemplarlo totalmente vacío, me pareció un territorio devastado y en ruinas.

Eran muchos los recuerdos vividos y se los habían llevado de un día para otro. Todavía seguí durante bastante tiempo acudiendo a aquel lugar de vez en cuando. Tal vez alguien considere esto que digo un tanto ridículo o “sentimentaloide”. Pero esto sólo podrá comprenderlo quien lo haya vivido. La realidad es que, definitivamente, puse punto y final a aquel largo capítulo de mi vida, azaroso, entrañable y, si queréis, también rentable… Aunque, os aseguro, que esto último nunca fue el motivo, sino la consecuencia.

Antes de dar por finalizados estos episodios de mi vida de apicultor, quiero hacer aquí una referencia inevitable al destino. Jamás hubiera podido imaginarme que mis hijos Nacho y Clara habrían de ser los continuadores de este oficio maravilloso, a través de su “Aula Apícola Sierra de Hoyo”. Supongo que el hecho de que, tanto el padre de Nacho como yo, el de Clara, hubiéramos sido apicultores, hayan podido influir en tal decisión. Sería cuestión de analizarlo. Pero existen venenos que actúan muy lentamente o son de efecto retardado. Por parte de Nacho tal vez él mejor que nadie pueda detectar el origen de tal envenenamiento. Con referencia a mi hija Clara, quién sabe si el origen de su contaminación haya tenido lugar en aquel veneno que, hace más de sesenta años, me inoculó mi madre, con aquel enjambre colgado de la rama de una higuera.

De cualquier manera, bendita afición. Desde aquí, si en algo he podido influir en vuestra afición, me pregunto: ¿qué más puede desear el regato que camina hacia el mar, que ver crecer las flores en donde su caudal roza las orillas? No todos los ríos dejan huella. Depende muchas veces de la velocidad con que circule el agua…

Os deseo toda la suerte del mundo, Clara y Nacho, en esta empresa fascinante que estáis llevando a cabo. Sólo os pido que busquéis en esta tarea el regocijo del espíritu y el contacto con la naturaleza. Lo demás se os dará por añadidura. No desistáis.

Un abrazo a los dos con todo mi afecto. Pepe.

Madrid, 3 de marzo del 2015

Despiertan las colmenas

No es que estuvieran dormidas, porque como ya hemos visto en otras entradas de este blog (¿qué hacen las abejas en invierno?) las abejas no hibernan, sino que simplemente se apelotonan en la zona central de los panales formando un ‘racimo’ de protección térmica, cuyo objeto es mantener la temperatura de la comunidad con el fin de superar el duro invierno aprovechando las reservas de alimento almacenadas durante el resto del año en los panales.

Ayer, al inspeccionar nuestras colmenas, vimos con alegría lo que os mostramos en la foto.

revisión primaveral de las colmenas

Cría ya operculada (es decir, en estado avanzado de desarrollo), larvas en distintos estados de crecimiento, y huevos.

Y en torno a ella alveolos con miel y alveolos con polen, alimento necesario para la alimentación de las jóvenes larvas, y pululando por la superficie de los panales bulliciosas abejas, algunas de ellas jóvenes recién nacidas, fácilmente identificables por los abundantes pelillos blancos que recubren su cuerpo.

En resumen: las colmenas inician ahora un organizado frenesí de preparativos y vida en ebullición,  anuncio de la proximidad de la primavera.

Visita guiada a las colmenas

Los tres próximos meses, son sin duda los mas propicios y los más bonitos para visitarnos, y poder contemplar este espectáculo en directo, en nuestro Colmenar Didáctico.

Desde aquí, os animamos a que os vengáis con nosotros, y así os explicaremos todas estas cosas allí mismo. Os podemos asegurar que será una experiencia excitante, que os asombrará.

 

Peripecias de un apicultor novato. Cambio de residencia.

Peripecias de un apicultor novato: episodio decimoquinto.

Aquel invierno de principios de los ochenta cayó agua a raudales y las torrenteras desbarataron el camino de acceso a mi colmenar. Repararlo por mi cuenta me hubiera resultado demasiado costoso y, aunque se trataba de un camino vecinal, las entidades locales de entonces sobrevivían de mala manera y carecían de recursos. Hubiera resultado inútil exigirles su reparación. Era tal el estado de degradación del camino, que me hubiera sido imposible transitar por él con mi R-6 y, sin éste, yo no podría efectuar las numerosas idas y venidas para el laboreo que requerían más de sesenta colmenas. Así que no tuve más remedio que tratar de localizar otro emplazamiento más cómodo.

Llevaba ya muchos años en aquel lugar y, si me exigís mayor precisión, creo que, aún a costa de equivocarme, fueron unos veintitrés. Aquel sitio era ya para mí algo entrañable, como puede ser para un niño el pueblo en donde ha nacido y ha pasado su infancia. Allí habían tenido lugar mis mayores vivencias de apicultor novato. Me resultaba algo tan familiar, que me costaba levantar el vuelo…

Pero no me quedaba otra salida. No tardé demasiado en encontrar otro nuevo emplazamiento. Se trataba de la amplia oquedad que había dejado la explotación de un antiguo banco de arena vegetal, próxima al río y rodeada vegetación típicamente mediterránea como cantueso, jaras, tomillo y alguna que otra joven encina. Dada la proximidad del río, se denominaba aquel lugar “El Pozo Negro” y en los alrededores comenzaban a surgir jóvenes y elegantes choperas, que, sin impedir la entrada del sol,  hacían de parapeto contra los vientos del sur.

No obstante, existía un inconveniente no despreciable y éste no era otro que un paso a nivel del ff. cc. Si dada mi relativa juventud (unos cincuenta años) lo consideré entonces superable, con la torpeza natural del paso de los años y el recuerdo permanente por parte de mi familia del peligro que suponía cruzarlo, habrían de ser razones más que suficientes para obligarme a abandonar definitivamente la actividad apícola. Y no penséis que por el cansancio de ser apicultor, sino tal vez por el desánimo para volver a cambiar de emplazamiento. Era ya la cuarta muda. De todos modos, no fue tan inmediata mi decisión, pues para ello tuvieron que pasar al menos otros quince o dieciséis años.

apicultor novato 15

«a últimos de febrero se cubría totalmente de amarillo y anunciaba con su aroma la proximidad del colmenar ya a bastante distancia»

Recuerdo que, cuando llevaba en ese lugar dos o tres años, al regresar de vacío de uno de mis innumerables viajes de vendedor y pasar próximo a una plantación de mimosas, arranqué un plantón y lo enterré al lado de mi colmenar. Con los años se fue haciendo grande y echando tal cantidad de retoños, que ya a últimos de febrero se cubría totalmente de amarillo y anunciaba con su aroma la proximidad del colmenar ya a bastante distancia.

Aquel lugar terminó siendo también un lugar de esparcimiento de mis hijas. Muchas tardes de domingo, nos íbamos toda la familia y disfrutábamos respirando el aire limpio bajo el zumbido de las abejas. De esta manera, fueron familiarizándose presencialmente con la recogida de enjambres, la colocación de las alzas y la cata. Todo lo que permitía, naturalmente, su participación o su presencia sin exponerlas al dolor de los aguijonazos. Por más que alguno sí les tocó.

José Núñez López, enero 2015

Curso de fototrampeo y barreras de IR

Iniciamos con éste una serie de cursos sobre fotografía de naturaleza que, a cargo del reputado fotógrafo Yuri Portolés (Yuribass),  iremos ofreciendo en el Aula Apícola Sierra de Hoyo en los próximos meses. Para este primer curso, hemos elegido uno sobre Fototrampeo y Barreras de Infrarrojos, que esperamos sea de vuestro interés.Curso de fototrampeo y barreras de infrarrojos

Podéis conocer mejor a Yuribass a través de su página web © Yuribass , en la que entre otras muchas cosas podéis ver su galería de imágenes, donde expone una muestra de sus espectaculares trabajos. Entre las fotografías que allí podéis ver encontraréis ésta, varias veces premiada en concursos especializados, en la que aparece un macho adulto de Mapache (Procyon lotor) saqueando un supuesto nido.

Curso de fototrampeo en el Aula Apícola Sierra de Hoyo, con Yuribass

«Depredador»: Acésit Fotonikon 2011 y Mención de Honor Fotocam 2011

Esta fotografía fue galardonada con un Accésit en el concurso para fotógrafos profesionales Fotonikon 2011 y publicada en el libro anual de la marca, y posteriormente con una Mención Honorífica en el prestigioso concurso internacional de Naturaleza Fotocam 2011, certamen que aglutina el trabajo de miles de fotógrafos de más de treinta países, y en el que el nivel de exigencia en cuanto a la no manipulación de las imágenes es absolutamente intransigente.

Ni que decir tiene que el sujeto fué fotografiado en libertad y respetando, como siempre, el Código Ético que forma parte del temario de este curso.

Si sois aficionados a la fotografía de naturaleza o queréis introduciros en este mundillo, ¡ no desaprovechéis la ocasión de aprender con este excelente profesional !.

 

Mercado de abejas Veenendaal, 1925

Impresionante documento gráfico sobre la apicultura tradicional en Holanda. Muchas de las herramientas que aparecen en este vídeo (ahumadores de pipa, cestos de abejas, caretas de apicultor…), pueden ser vistos en el Museo de Apicultura del Aula Apícola Sierra de Hoyo

Mercado de abejas en Veenendaal, 1925.

Mercado de abejas en Holanda

 «En el mercado de abejas de Veenendaal, Holanda, los principales compradores son «granjeros de abejas» de Veluwe, que viven cerca de los campos de alforfón y brezo. Cuando la temporada es favorable y el alforfón da miel (lo cual no ocurre siempre), los cestos (colmenas de paja) son llenados en dos o tres semanas. En caso de que sean llenadas completamente con miel de alforfón, son vaciadas antes de que el brezo comience a florecer. Si no es así, las colmenas parcialmente llenas son llevadas al brezal para que sean completadas con miel de brezo. Cuando la última cosecha ha terminado, generalmente se mata a las abejas, y los apicultores esperan al siguiente mercado para comprar nuevos enjambres.
En el Mercado Anual de Abejas de Veenendaal, Holanda, una colmena de abejas es normalmente vendida por unos 3€. Una vez que la venta está hecha, el trato es cerrado con choques de manos rituales, el apicultor y el cliente chocan las manos fuerte, primero en alto y luego más abajo, repetidamente.»