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Rastros y huellas. Taller de interpretación.

Muchos de los animales que habitan en nuestros montes, tienen hábitos nocturnos o comportamientos esquivos, propio de su carácter salvaje. Ello hace que la mayoría de nuestros visitantes no hayan visto prácticamente nunca a muchos de ellos en libertad.

Buscando e interpretando rastros y huellas

Rastros, huellas y señales de todo tipo, nos indican qué animales viven en nuestro entorno. Y además, nos aportan información sobre sus costumbres y forma de vida.

En este taller aprenderemos a descubrir e interpretar algunas de las pistas que muchos de ellos nos dejan.

Además, a través de ellas podremos conocer cómo viven, de qué se alimentan, dónde se ocultan durante el día, cuáles son sus necesidades y cuáles son sus hábitos de vida.

taller de rastros y huellas

Reconstrucción de un colmenar tradicional

El colmenar tradicional de Hoyo de Manzanares

Como ya hemos visto en otras entradas de este mismo blog, son muchas las tipologías constructivas de los colmenares tradicionales de nuestro país. En Hoyo de Manzanares, existían numerosos colmenares tradicionales, casi todos respondiendo a un patrón común: cercados de mampostería, de forma rectangular y tamaño variable, construidos generalmente en pendiente, y con orientación sur. Son cercas altas, construidas con granito, el material predominante en Hoyo de Manzanares, con un portillo para acceder a su interior, y una caseta para guardar herramientas y hacer la castra.

Habitualmente, tenían plantado en su interior al menos un almendro, cuya función era principalmente la de estimular la puesta de huevos de la abeja reina con su floración temprana, y «lanzar» la colmena de cara a la primavera. Serviría además, para que los enjambres de abejas procedentes de las colmenas se posaran en un primer momento en él, evitando así que el apicultor los perdiera.

Existe una excelente publicación de nuestro amigo Gonzalo de Luis («Los Colmenares tradicionales de Hoyo de Manzanares». Cuadernos de Estudios 27: 249-264), en la que se describen prolija y acertadamente los colmenares tradicionales de Hoyo de Manzanares, además de incluir un censo tanto de los colmenares aún existentes, como de los ya desaparecidos.

El colmenar de Prado Alonso

Dentro de «La Ladera y Picazos», finca en la que se encuentra el Aula Apícola Sierra de Hoyo, existían varios de estos colmenares: el llamado «Colmenar de la Gorda», que a nuestro juicio podría realmente no ser un colmenar sino un simple cercado para ganado eventualmente usado para albergar colmenas, el «Colmenar de Ariza», por desgracia hoy separado de la finca y totalmente transformado en vivienda con jardín, y el «Colmenar de Prado Alonso», ejemplo perfecto de colmenar tradicional de Hoyo de Manzanares.

Colmenar tradicional Hoyo de Manzanares

Estado actual del colmenar, con uno de los muros laterales ya reconstruido.

Según la descripción que Gonzalo de Luis hace de este último en su publicación, se trata de un colmenar construido con «orientación e inclinación norte sur. En forma cuadrangular casi perfecta. Muros de 1,70 metros de altura. Un colmenar canónico al abrigo de una roca y en una pronunciada ladera. Derrumbadas gran parte de las paredes, aun se observa correctamente la configuración original y el almendro. Restos de caseta en el interior. Sin uso actualmente, aunque dentro de un monte con explotaciones varias«.

Restaurando nuestro pasado

Pues bien, podría decirse que la anterior descripción de ese colmenar tradicional va a quedar obsoleta, pues  estamos reconstruyéndolo. Poco a poco, pues trata de un trabajo duro y arduo, estamos levantando las paredes caídas así como la caseta de aperos, desbrozando su interior de las jaras que lo han invadido, hemos plantado de nuevo el almendro, y colocaremos en su interior algunas colmenas de la antigua explotación apícola de la finca.

La idea es utilizarlo como un recurso didáctico más del Aula Apícola, y organizar puntualmente visitas guiadas para que nuestros visitantes puedan conocer esta pequeña joya de nuestra arquitectura tradicional.

Será sin duda el complemento perfecto para nuestro aula-museo de apicultura.

Protege tus árboles contra la procesionaria del pino

Lucha contra la procesionaria del pino

Dentro de la lucha contra plagas en nuprocesionaria del pinoestros árboles, es sin duda la de la procesionaria del pino una de las principales. Existen diversos métodos para combatirla, cuya elección viene determinada por los niveles de infestación y la ubicación de los nidos. Hay métodos de control mediante insecticidas químicos o biológicos, trampas de feromonas,… y métodos «alternativos» a los tradicionales, muy apropiados para pies aislados o pequeños grupos de árboles, como los que puede haber en nuestros jardines ó parques públicos:

Eliminación mecánica de los bolsones

Debe hacerse a finales de noviembre ó diciembre
Existen «tijeras orugueras» que, colocadas en el extremo de una pértiga de 3-4 m, permite alcanzar las ramas en las que se encuentran los bolsones, y cortarlos. Es mejor hacerlo al atardecer para que no les de tiempo a rehacer el bolsón, y mueran de frío durante la noche. Conviene regar la copa del árbol antes de cortar o romper los bolsones, debido a que contienen pelos urticantes.

Barreras físicas

Este método, consiste en limitar los movimientos de las orugas para alterar su ciclo reproductivo.

Cono en el fuste:

Consiste en instalar a cierta altura (1,5 m o más) un cono con plástico semirrigido alrededor del tronco. Esto interrumpe el descenso de las orugas cuando bajan para enterrarse en el suelo, que acabarían muriendo de inanición atrapadas en su interior. Es conveniente hacer unas pequeñas perforaciones en la parte baja del plástico para la evacuación del agua de lluvia que pudiera acumularse en su interior.

Una forma de elaborar este tipo de conos reutilizando materiales de deshecho, es mediante el uso de botellas o garrafas vacías de agua, a las que previamente se habrá quitado la base, cortadas longitudinalmente y colocadas en forma invertida abrazando el tronco del pino.

Anillo en el pie:

Consiste en colocar en el suelo, alrededor de los pies de los arboles, un anillo de material plástico semirrígido, lo cual impide la dispersión de las orugas por el jardín por el jardín. De este modo, es sencilla la eliminación de las orugas, siempre con las debidas precauciones debido a sus pelos urticantes.

Fomento de depredadores naturales

Aves insectívoras como los carboneros o los herrerillos, son especialmente voraces con estas orugas.
La instalación de cajas nido en nuestros parques y jardines, fomenta la presencia y cría de estas preciosas aves, de bonito canto, que se convierten en activos agentes de control de la procesionaria del pino.
Los organismos públicos lo están haciendo en los montes, especialmente en los procedentes de repoblación, donde por la juventud del arbolado no hay disponibles huecos que sirvan de refugio a estas aves.

Y dentro de los múltiples talleres que ofrecemos en el Aula Apícola, uno de ellos es precísamente el de fabricación de cajas nido para pájaros.

El Aula Apícola Sierra de Hoyo, en FITUR

El Aula Apícola Sierra de Hoyo estará presente en la próxima Feria Internacional del Turismo, que se celebrará del 18 al 22 de enero, en los recintos de IFEMA. Será en el stand con que este año contará ADESGAM para dar a conocer la oferta como destino turístico de la Sierra de Guadarrama y de los trece municipios que conforman la comarca Sierra de Guadarrama y Alto Manzanares entre ellos Hoyo de Manzanares.

Sierra de HoyoEstaremos representando a Hoyo de Manzanares como destino turístico, junto con la Asociación de Hosteleros y La Caldereta que presentarán esta Fiesta de Interés Turístico Regional y junto a la Asociación El Ponderal y la de Artistas y Artesanos que promocionarán el patrimonio cultural e histórico del yacimiento arqueológico de La Cabilda, su vinculación con la artesanía y el mercado ecológico y artesano.

El Aula Apícola Sierra de Hoyo, representación de los valores naturales de Hoyo de Manzanares.

El papel del Aula Apícola Sierra de Hoyo, representando los valores naturales de Hoyo de Manzanares, será el de aportar su lado didáctico y de educación ambiental en el contexto de la producción de miel en el entorno de la Sierra de Guadarrama, reivindicando con ello la importancia de la conservación de este espacio único y  la importancia de mantener en ella la actividad tradicional, como forma de economía productiva sostenible a la vez que respetuosa con la conservación del entorno.

Para más detalles sobre la presencia de el Aula Apícola y Hoyo de Manzanares, pincha AQUÍ.

Talleres de Navidad en el Aula Apícola

Todo un éxito de participación los Talleres de Navidad que hemos realizado durante estas fiestas en el Aula Apícola Sierra de Hoyo.

Talleres de Navidad para hacer en familia

Una de las características más atractiva de estos talleres, es la posibilidad de hacerlos en familia; todos nuestros grupos estaban formados por grupos familiares, de modo que mamás, papás y niños han compartido la experiencia de pasar un estupendo día de campo aprendiendo muchas cosas sobre las abejas y en general nuestra fauna y flora autóctonas, y luego hacer sus propios dulces, velas o jabones en familia.

Han sido un total de cinco talleres, y un cumpleaños. Empezamos por un taller de elaboración de velas, donde enseñamos a nuestros visitantes a fabricar sus propias velas mediante distintas técnicas, y a teñirlas para darles un aspecto más navideño.

   Talleres de Navidad   Talleres de Navidad

Hemos hecho además varios talleres de dulces navideños, donde los visitantes aprendieron a hacer sus propios mazapanes, usando por supuesto miel de nuestras colmenas.

Y, por último, un taller de elaboración artesanal de jabones; un precioso regalo que hacer a familiares y amigos.Ocio Familiar   Ocio Familiar

Como podéis ver en las fotos, nuestros visitantes pudieron disfrutar, además de los talleres, de una visita guiada a nuestra Senda Temática, aprovechando los espectaculares días que ha hecho, casi de primavera.

Cumpleaños EducativoEl cumpleaños educativo, al ser en día lectivo, fue por la tarde. Aún así, los chavales dieron el paseo, casi de noche, lo que les resultó si cabe más emocionante, pues pudieron escuchar el canto del búho real que siempre nos acompaña en estas fechas.

El Ferburo

Cuando el otro día Pepe, a quien ya conocéis por otros escritos publicados en este blog, nos habló sobre el Ferburo, en seguida le dijimos: ¡no nos lo cuentes, escríbelo!, por supuesto con la idea de compartirlo con vosotros. Y aquí está lo que nos contó.

El Ferburo

El fin de semana pasado, hemos estado en Copenhague. Lo primero que hicimos aquella misma tarde (bueno, noche, pues a las cuatro ya anochece), fue visitar el mercadillo de “La Plaza del Puente Alto”. Debo decir que, a pesar del frío nórdico, la plaza estaba muy concurrida y gran número de puestos de todo tipo la flanqueaban a uno y otro lado. La persona que nos acompañaba, nuestra nieta Julia, quiso agasajarnos llevándonos a tomar lo que ellos llaman “un vino caliente”. En realidad, no es otra cosa que un vino o, más bien, un licor de bastante graduación cargado de diversas especias, que se sirve muy caliente y en pequeñas jarras de cerámica, acompañando los bocatas de salchichas. De ninguna manera podía faltar a la cortesía de la invitación, pero, mientras lo estaba tomando, no dejaba de pensar en nuestros Riojas o nuestros Ruedas o nuestros Albariños.

vino caliente con mielSin embargo, aquella jarra de “vino caliente” entre mis manos me trajo a la memoria algo que ya consideraba perdido en el olvido. Veréis. Cuando yo era niño (mirad si hace tiempo, pues voy cargando ya con los ochenta y tantos), la matanza del cerdo constituía una fiesta de familia totalmente artesanal. Naturalmente, tenía lugar en diciembre, pues las heladas o la nieve eran los frigoríficos naturales que conservaban los productos del cerdo. Pero una de las labores más indeseables era el hecho de lavar los intestinos del cerdo. Armadas de cubos y canastos, las gentes bajaban a los ríos y allí, a mano desnuda, procedían a tan ingrata faena, teniendo que meterlas una y otra vez en el agua que bajaba de los neveros. La operación podía durar bastante tiempo.

Entre tanto, las mujeres de la casa se encargaban de elaborar en la cocina el reconfortante “ferburo”, que, éste sí, consistía en auténtico vino de la bodega, bien caliente y mezclado con una buena dosis de miel. Cuando hombres y mujeres regresaban del río casi al anochecer, tiritando de frío y con las manos congeladas, allí los esperaba sobre la cocina el puchero del “ferburo” bien caliente, que, una vez acomodados en la mesa, se distribuía generosamente en cuencos de barro para entonar el cuerpo y recuperar calorías. Era una confortable recompensa al deber cumplido.

A los niños también se nos permitía mojar los labios en aquel almíbar caliente y dulzón, pero sin sobrepasarnos, no fuera a ser que termináramos cayendo el vicio deleitoso del alcohol. Pero estoy seguro de que los vecinos de Copenhague, avezados consumidores de su “vino caliente”, de buena gana lo sustituirían por aquel generoso “ferburo” contra el enfriamiento.

                                                                       José Núñez López.

                                                         Quereño, 10 de diciembre del 2016.

Relatos sobre abejas y polinización (III)

Continuamos con los relatos de José Núñez sobre el tema de las abejas y la polinización. Este, es el tercero y último.

Abejas y polinización: “El agricultor avaro”

El agricultor del huerto de los cerezos, que había permitido al sabio de la montaña que instalara una colmena en su huerto, obtenía cada verano una abundante cosecha de cerezas, al tiempo que, en la época de la cata de las colmenas, recibía puntualmente su cuenco de miel, como le había prometido el anciano sabio. Mas, hete aquí que el vecino colindante, que tenía un huerto de manzanos, al ver las magníficas cosechas que él recolectaba de sus cerezos, una mañana se acercó a él y le dijo no sin cierto tono de envidia: 

-Oye, buen amigo, cada junio veo tus cerezos colmados de riquísimas cerezas, en tanto que mis manzanos escasamente me proporcionan fruto para mi propio consumo. ¿Querrías decirme de qué manera podría tener yo tanta suerte?

-No de otra, amigo mío, que permitiendo que el sabio de la montaña instale una colmena en tu huerto. Las abejas harán que tus cosechas se multipliquen.

El dueño de los manzanos se alejó cabizbajo y, como se dice vulgarmente, “se ató el anillo al dedo”. Ni corto ni perezoso, se dirigió a la cabaña del sabio de la montaña y le expuso su deseo:

 abejas y polinización-Oye, sabio anciano, he visto que has instalado una colmena en el huerto de cerezos de mi vecino, a causa de la cual obtiene abundantes cosechas. Yo te ruego que tengas a bien hacer lo mismo en mi huerto de manzanos.

-No tengo inconveniente –le contestó el sabio de la montaña-. Antes bien, ella proporcionará mayores beneficios para ambos.

Y procedió a hacer lo que agricultor le pedía. Cuando el dueño de los cerezos vio la colmena en el huerto de su colindante, no se le ocurrió mejor idea que presentar una protesta ante el anciano sabio de la montaña. Y, ni corto ni perezoso, allá se fue.

-He observado –le dijo- que has instalado otra colmena en la finca de manzanos de mi colindante. De esta manera, las abejas de su colmena vienen a recolectar en las flores de mis cerezos la miel que, luego, toman él y su familia.

-La avaricia te ciega y no te deja ver con claridad –replicó el anciano sabio.

-Es que yo creo tener prioridad –replicó el agricultor un tanto contrariado.

-Y ¿cómo sabes que son sus abejas las que liban el néctar de las flores de tus cerezos? ¿Acaso has logrado distinguir tus abejas de las de tu vecino?

-¡Oh señor, qué cosas me pedís! Eso resultaría totalmente imposible.

-Pues, amigo mío, si todavía no has llegado a reconocer tus propias abejas, ¿cómo crees estar tan seguro de distinguir las de tu vecino?

El agricultor avaro, desconcertado por no hallar respuesta, bajó humildemente la cabeza. Pero el anciano sabio de la montaña, poniendo su mano en el hombro del avaro agricultor, continuó:

 -¿Acaso no obtienes cada verano tu cosecha de cerezas y recibes puntualmente el cuenco de miel que te había prometido?

-Ciertamente, ninguna de las dos puedo negar, oh buen señor.

-En ese caso, si en un banquete hay tan abundantes manjares que tú solo no puedes consumir, ¿por qué no has de permitir que otros invitados puedan saciar su apetito?

El agricultor avaro aprendió la lección y nunca más volvió a presentar nuevas exigencias al sabio de la montaña.

Relatos sobre abejas y polinización (II)

Continuamos con los relatos de José Núñez sobre el tema de las abejas y la polinización. Este, es el segundo.

Abejas y polinización: “El agricultor arrepentido”

Desde que había quemado el enjambre del hueco del viejo cerezo, el agricultor necio veía pasar los años sin que sus árboles compensaran los esfuerzos y los numerosos trabajos que su cuidado le exigía. Lamentaba un día sí y el otro también lo que había hecho quemando el enjambre del tronco del viejo cerezo. Cada primavera, sus árboles se cubrían de flores, pero, llegado el verano, apenas recogía algunas canastas de cerezas.

Cavilaba día y noche de qué manera podría poner remedio a tan gran desastre. Tenía reparos en acudir al sabio colmenero que vivía en la montaña, pues no había olvidado la reprimenda de la que había sido objeto. Pero una mañana, desesperado y venciendo su vergüenza, tomó la decisión de acudir a pedirle consejo. Llegado ante él, le dijo:

– Oh buen hombre, desde el día que quemé las abejas del hueco del viejo cerezo, jamás he obtenido buenas cosechas –exclamó el arrepentido agricultor.

– Naturalmente, sois la víctima de vuestra propia ignorancia y necedad.

– Ahora lo sé, señor, por mi propia experiencia –se lamentó aquél.

– Recuerda que –dijo el sabio-, en aquella ocasión ya te amonesté por tu acción imprudente.

– Bien que lo recuerdo, señor, pero ¿qué me aconsejáis que debo hacer para evitar la esterilidad de mis cerezos? –exclamó impaciente el agricultor.

El anciano sabio de la montaña, tras unos instantes de reflexión, le miró tranquilamente a los ojos y le dijo:

– Escucha: yo podría instalar en tu huerto una de mis colmenas y, de este modo, mis abejas revoloteando sobre las flores de tus árboles, transportarán el polen de unas a otras y las harán fértiles. Es lo que se llama polinización. Seguramente que tus cerezos comenzarán a producir buenas cosechas.

El agricultor quedó mirándolo, pero dudando de tanta generosidad, le preguntó:

– Y ¿tú qué me exigirías a cambio?

– Aunque no lo creas, no serías tú, sino mis abejas las que me pagarán por ti. A partir de entonces, tus cerezos comenzarán a producir magníficas cosechas, tú me entregarás un tercio de las cerezas que recojas cada año y yo hasta podría darte un cuenco de miel de mi propia colmena.

abejas y polinizaciónEl agricultor quedó pensando en lo que acababa de proponerle el anciano sabio y, aunque al principio no lograba entender tanta generosidad, terminó dándose cuenta de que era muy poco lo que a él se le exigía. Así que, sin entrar en regateos, permitió que el anciano colmenero de la montaña instalara la colmena en su huerto.

A partir de la siguiente primavera, se pudieron ver las abejas revoloteando sobre los cerezos del huerto. Y, cuando llegó el mes de junio, se cargaron de cerezas de de tal manera, que las ramas se doblaban hasta el suelo, de manera que hasta le resultaba fácil su recolección. El agricultor, arrepentido de su torpe acción de quemar el enjambre, pagó satisfecho fielmente el tercio de su cosecha y recibió a cambio un delicioso cuenco de miel, que paladeaba gustoso con su familia, sabiendo que procedía del néctar de sus propios cerezos.

Relatos sobre abejas y polinización (I)

Hace ya unos años, le pedimos a Pepe, padre de Clara, a quien ya conocéis por sus relatos «Peripecias de un apicultor novato» y «Crónicas del Huerto Escolar» publicadas en nuestro blog, y autor de los libros «Herederas de la Memoria» y «Cuadernos del tiempo que no cuenta», que nos escribiese algunos relatos breves sobre el tema de las abejas y la polinización. Escribió tres relatos, que son los que en las próximas semanas compartiremos con vosotros.

Este, es el primero de sus relatos.

Abejas y polinización: «El agricultor necio»

abejas y polinizaciónEn una aldea no muy lejana de nuestro pueblo, vivía un agricultor, que tenía un hermoso huerto de cerezos por el que, no sin razón, era motivo de envidia en los alrededores. Su árboles, al llegar la primavera se cubrían totalmente de flores y él los mostraba orgulloso a sus convecinos como si se tratara de un precioso jardín. Y, cuando llegado el verano, veía sus árboles cargados de fruto en tal cantidad que las ramas se doblaban hacia el suelo, incapaces de sostener tan abundante carga. Ignorando el necio agricultor la causa de su buena suerte, la atribuía al favor los hados y a sus buenos augurios.

Sin embargo, un día, allá por mediados del verano, observó contrariado cómo las rojas cerezas habían sido picoteadas por algún insecto maligno, de manera que quedaban inservibles para su venta en el mercado. Vio también cómo las abejas enterraban su lengua para libar el jugo que segregaban las heridas abiertas en el hollejo. Supuso inmediatamente que eran ellas las causantes de sus daños, ignorando que las abejas lo único que hacen es libar en las roturas que producen los pájaros y las avispas.

Llevado de la ira e ignorando que las abejas son incapaces de perforar los hollejos de la fruta, llegó a la conclusión de que se trataba del enjambre que hacía algunos años se había aposentado en el tronco hueco de un viejo cerezo del rincón de su huerto. Ni corto ni perezoso, una noche, cuando se hallaban todas las abejas descansando dentro del agujero, no se le ocurrió otra idea que llenarlo de paja y prenderle fuego.

-Ahora –dijo para sí- ninguna de mis cerezas serán dañadas por esos malditos picafrutas…

Y llegó la primavera siguiente. Como en años anteriores, sus cerezos se cubrieron de flores como si realmente hubiera caído sobre ellos una fantástica nevada. El necio agricultor echó cuentas y dedujo que sus árboles serían tan pródigos en frutas como habían sido en flores. Pero las cosas no sucedieron como él había esperado. Antes bien, la cosecha se presentó tan escasa, que apenas tuvo cerezas para el propio consumo.

Había oído que, en la montaña de La Ladera, tenía su cabaña un anciano sabio, que cuidaba con gran acierto varias colmenas y un hermoso huerto. Se corría la voz de que era muy entendido en todas las ciencias de la agricultura. El necio agricultor, preso de desesperación y desconcierto, decidió acudir a pedir consejo al anciano sabio del que tanto había oído hablar. Cuando éste hubo escuchado sus lamentaciones, le dijo:

-Amigo mío, no otra cosa que tu ignorancia ha sido la causa de tu desgracia. Has quemado las abejas que vivían en el hueco del viejo cerezo y ahí empezó tu ruina. Eran ellas, precisamente, las que, revoloteando de flor en flor, polinizaban tus árboles, haciendo que tus cosechas se multiplicaran por ciento. En tu necedad has encontrado tu castigo.

Compungido abandonó la cabaña del anciano sabio, lamentando en su interior el mal que él mismo había provocado, al quemar las abejas que habitaban desde hacía muchos años la oquedad del viejo cerezo de su huerto.

Club «Pequeños Naturalistas»

El club de “Pequeños Naturalistas”, es una nueva iniciativa del Aula Apícola Sierra de Hoyo, dirigida a niños de entre 5 y 12 años.

Este proyecto surge con la finalidad de que los niños, desde una edad temprana, investiguen, exploren, experimenten y conozcan el medio en el que viven.

Club "Pequeños Naturalistas"

Club "pequeños Naturalistas"Nuestro objetivo es que los niños aprendan, pero lo hagan en contacto con la naturaleza, fortaleciendo así su capacidad de observación e investigación, experimentando con sus propias manos y desarrollando su creatividad. Por todo ello proponemos actividades mensuales que ayuden a los niños a redescubrir la Naturaleza. Se trata de tener una excusa para salir, jugar e investigar… para aprender, jugando a ser «pequeños naturalistas«.

Abordaremos los distintos campos de investigación que nos brinda la naturaleza. Saldremos de la información que contienen los libros, para descubrir con nuestros propios ojos esas curiosidades que nos regalan el bosque y sus habitantes.

Y tras la observación, nos divertiremos creando o recreando, las ideas que más nos han emocionado, trabajando con nuestras manos y distintos tipos de materiales.

Objetivos del Club

  • Activar la relación del niño con la naturaleza a través de actividades al aire libre.
  • Incentivar el conocimiento y comprensión del medio natural y transmitir su importancia, y la necesidad de respetarlo y protegerlo.
  • Promover hábitos que les lleven a una vida activa y saludable.
  • Facilitar la relación con niños de distintas edades, con las mismas inquietudes, compartiendo conocimientos y experiencias.

Metodología de trabajo

Club "Pequeños Naturalistas"Nos centraremos en salidas al campo, en las que a través de la observación, la experimentación y la investigación, los niños conectarán con la naturaleza, sin reglas de aprendizaje, trabajos o pruebas obligadas. No se trata de una clase más del colegio, sino de una salida al campo para aprender mediante el juego.

Utilizaremos un cuaderno de campo, donde cada participante tomará nota de las curiosidades que le vayan asombrando y para que cada vez que hagan una revisión de ese cuaderno, se acuerden de las cosas aprendidas.

Al final de la jornada, realizarán un taller, en el que podrán dar rienda suelta a su creatividad, y plasmar con distintas técnicas, lo observado y aprendido ese día. Trabajarán con materiales de la naturaleza, reutilizarán objetos que creían inservibles, harán experimentos, aprenderán a utilizar microscopios,…

Condiciones

Las actividades del Club se llevarán a cabo los 2º y 4º domingo de cada mes, en horario de 10:00 a 13:00 horas.

EDAD: de 5 a 12 años

PRECIO: Matrícula inicial 20€. Cuotas de 25€/Mes

PLAZO INSCRIPCIÓN: 25 de noviembre de 2.016

Jornada de inicio de las actividades del Club «Pequeños Naturalistas»

A modo de ejemplo, esta es la primera de las actividades propuestas:

Fecha: 4 de diciembre

Organización de la jornada:

De 10.00 a 12.00 h: PASEO DE AVISTAMIENTO DE AVES.

Los vertebrados más visibles y que nos sorprenden a cada paso que damos son… las aves. este día os invitamos a que vuestros hijos las conozcan mejor, descubran gran cantidad de curiosidades, vean cómo desarrollan su vida y cómo se abren paso en el medio natural.

En función del momento en el que se realice esta actividad, podremos observar diferentes especies de aves; hay una gran variación entre las especies presentes en unas estaciones u otras. Daremos un paseo observando y escuchando a aquellas aves que nos rodean, nos adentraremos entre los árboles y nos camuflaremos en un “hide”, para intentar ver sin ser vistos a las distintas especies.

De 12.00 a 13.00 h: TALLER CREATIVO.

Realizaremos un comedero de aves en el Aula, un recuerdo que los niños podrán llevarse a casa y que si se encargan de recargar habitualmente, encantará sobre todo a las aves que viven más cerquita de nosotros, permitiéndoles observarlas desde muy cerca.

Formulario de inscripción para el Club «Pequeños Naturalistas»

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